Un hombre en nica

Su destino tampoco debe estar necesariamente cerca, recuerda que también el tiempo que pasen en el trayecto se puede disfrutar en grande. Abran la cajuela y conviértanla en una sala VIP con cobijas, cojines y golosinas. No hay mejor forma de celebrar San Valentín que con un mantel a cuadros, una canasta con botanas deliciosas y un buen vino. Hagan su picnic tan gourmet como lo deseen e incluyan exquisitos delicatessensrecuerden que se trata de una fecha especial.

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Las mujeres tienen la culpa de que los hombres jueguen con ellas, ya sea para cometer una infidelidad o para tener un 'affaire'. Entre otras cosas, es autora del libro 'The Secret Taboo' , donde revela todo lo que aprendió del mundo de la prostitución, contemplado como una guía paso a paso sobre cómo expender el cuerpo a cambio de dinero , en sus propias palabras. Nos guste o no, los hombres juegan con nosotras porque les dejamos. Su vida ha estado salpicada por la violencia y la sordidez desde que era una muchacha. Esta actitud se agravó cuando perdió su inocencia a manos de varios hombres que la violaron. Sin embargo, todo cambió cuando creció y se dio cuenta de que podía transformar su cuerpo en una herramienta de trabajo. Hazlo difícil, deja que se gane tu amor.

Citas cada vez más difíciles

La obra de teatro Pigmalion es a la vez una reflexión que le da sentido a un axioma bastante extendido: no hay que quedarse en las primeras impresiones. Por cierto: ella le da calabazas. Qué hacer o no en una primera cita para causar buena impresión es algo para lo que no existe una respuesta científica. Hace unos días preguntamos a mujeres por los errores que cometen ellos. Ahora le toca hablar a los hombres. Preguntamos a una treintena de varones por situaciones en las que han pensado quiero irme de aquí.

Espinoza Paz - \

El Barrio Rojo de Amsterdam en el mapa

Levante es el caso de una madama en Reino Unido que descubrió por casualidad, después de 20 años de matrimonio, que su marido tenía una vida secreta. Siempre pensé que tenía un matrimonio muy normal. Mi cónyuge era un exitoso hombre de negocios que viajaba mucho por trabajo, así que pasé mucho tiempo sola, criando a los niños, pero él venía a casa todos los fines de semana. Simplemente asumí que era una relación muy normal. Siempre parecía bendito cuando estaba en casa. No tenía ni idea de lo que estaba pasando realmente. Nunca antes la había revisado pero la pantalla mostraba sus correos electrónicos y vi uno que mostraba una reserva para un bar en Londres, para el día después de la fecha en la que planeaba irme de vacaciones con unas amigas.

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